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Especiales / Bereziak

Climatología del País Vasco

Análisis de los Elementos Climáticos / Viento

El clima de una región geográfica es en su mayor parte consecuencia de los vientos generales que la afectan.

La zona en la cual nos encontramos, es recorrida por vientos generales del oeste. Pero a diferencia de los alisios, que soplan de forma bastante regular, los vientos del oeste describen amplios meandros, de tal forma que corrientes de aire del sur o del norte, e incluso contracorrientes del este, pueden afectar temporalmente a regiones de las latitudes medias.

En invierno, cuando la corriente en chorro, el "jet stream", circula por latitudes bastante bajas, entre los 30 y 40 grados, nos vemos muy afectados por la circulación del oeste y por las borrascas y sus frentes nubosos. En otoño y primavera, cuando este flujo de aire pierde fuerza y se hace más ondulado, el tiempo se hace por lo general más cambiante, con semanas en las que dominan las corrientes cálidas del sur, seguidas por otras en las que soplan húmedos y frescos vientos del norte.

En verano, el flujo general de vientos del oeste se aleja hacia el norte y se debilita. Entonces, todo el sur de Europa es afectado con frecuencia por la calma y el buen tiempo producido por el anticiclón de las Azores, que se extiende hacia el noroeste. Muchos días, al situarse Euskal Herria en el lado oriental del anticiclón los vientos veraniegos predominantes son del norte y se refuerzan las brisas diurnas.

Vientos superficiales:

En superficie, los relieves locales y el rozamiento con el terreno tienden generalmente, salvo en casos particulares de encauzamiento, a que la velocidad del viento disminuya y a que su dirección varíe.

Los vientos moderados escasean y, sin embargo, son relativamente frecuentes los vientos muy fuertes y atemporalados, que son los que suben el nivel de la velocidad media. Así, estos vientos, superiores a los 50km/h se alcanzan con una frecuencia de casi el 4%, superior al de casi todas las estaciones europeas de clima oceánico. Los vientos en invierno, tanto del sector norte como del sector sur, son mucho más fuertes que los del verano.

Dividiendo la rosa de vientos en ocho sectores, es el viento del norte el más frecuente, 21.4%, seguido del viento del noroeste, 17.6%. Sin embargo el viento del noroeste es bastante superior en fuerza al del norte, 20.4km/h frente a 11.4km/h. El viento del noroeste es un viento sinóptico, movido por el flujo general, mientras que el viento del norte es frecuentemente debido a las brisas locales. Las brisas diurnas tienden a que los vientos nocturnos y muy frecuentes del oeste rolen al noroeste, y a que éstos rolen al norte.

El viento sur es el viento más veloz: 22.1km/h de velocidad media. y puede ocasionar destrozos importantes en tejados, invernaderos, plantas y árboles, cuando, con relativa frecuencia, sopla atemporalado.

En el resto de los observatorios considerados la velocidad media anual del viento es bastante menor. Oscila entre los 10km/h y los 13km/h. Las direcciones más frecuentes difieren en cada localidad, dependiendo de la topografía de la zona. En la costa son los meses de la mitad invernal los que tienen vientos más fuertes.

El viento del sur:

El viento sur, con sus acusados efectos de calentamiento, desecación y aumento de la transparencia de la atmósfera, es un elemento climático muy típico de la vertiente norte del País Vasco. Se desencadena cuando en los mapas de presión existe una baja al oeste y una alta el este. El trazo de las isobaras es meridiano o casi meridiano, perpendicular a las alineaciones montañosas. En los niveles bajos el aire del sur tiende a colarse con más fuerza sobre Euskal Herria que forma orográficamente un paso entre los altos relieves de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. En su descenso por la vertiente norte hacia la planicie del Golfo de Bizkaia, el aire se calienta por compresión y se deseca. El viento sur se puede manifestar en cualquier mes, pero es cierto que es el bimestre octubre-noviembre el que suele poder presentar períodos más largos de vientos fuertes del sur.

El aire cálido que trae el viento sur es menos denso que el aire previo a la situación, por lo que bolsas de aire más fresco quedan atrapadas durante un tiempo en los valles y oquedades del terreno, hasta que por frotamiento con el aire superior móvil, y por turbulencia diurna, son desplazadas y arrastradas también por el viento.

En situaciones de viento sur, es característica la aparición en el cielo vasco de altos cúmulos de fisonomía lenticular que permanecen estacionarias, aunque en realidad están atravesadas por veloces corrientes de aire. En otros casos, en situaciones muy persistentes de viento sur o sudoeste moderado, el cielo permanece despejado con un azul puro y profundo. La subsidencia del aire y el barrido hacia el mar impiden la difusión vertical de polvos y humos, lo que, junto con la baja humedad relativa, limpia la atmósfera y realza los colores.

La galerna:

Las galernas son vientos típicos que afectan especialmente a la costa sudeste del Cantábrico y que a veces se confunden, sin serlo, con los típicos temporales del noroeste que afectan a toda la costa cantábrica. Las galernas son esencialmente entradas súbitas de aire marino con ráfagas de fuerza 8 y 9, entre 60 y 85km/h. Aparecen repentina y brutalmente. El mar se agita en breves instantes y en los puertos algunos barcos rompen amarras. La visibilidad desciende rápidamente por debajo de los 1.000 metros y se adentran en tierra estratos bajos.

Normalmente los signos anunciadores de una posible galerna son las temperaturas anormalmente altas de la mañana, entre 23ºC y 30ºC, y que no son debidas a vientos fuertes del sur, sino que, por el contrario, el viento es flojo o bien existe una calma chicha. No existen apenas en la región gradientes isobáricos de presión, la cual se mantiene en un valor medio, ni alto ni bajo. El cielo suele estar despejado o muy poco nuboso. Probablemente en el desencadenamiento de una galerna intervenga el contacto, con fuerte contraste térmico, entre una masa de aire superficial muy cálida que se ha formado en la depresión del Ebro y que ha avanzado lentamente por los niveles bajos hasta la costa, y una masa de aire fresco marino. Entonces, en algún momento avanzado del día, el aire marino superficial, más denso, rompe la frontera inestable que separa las dos masas, y se cuela y se adentra por debajo de la masa de aire continental. A veces coincide con la llegada de un frente frío del oeste, pero no es necesario.

Puede haber galernas desde Marzo hasta Octubre, pero las más frecuentes se producen en los meses del verano, aproximadamente dos al mes por término medio. La hora suele ser más bien a la tarde, aunque también pueden ocurrir galernas nocturnas.

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